A partir del martes 12 de agosto, los conductores ecuatorianos pagarán más por la gasolina Extra y Ecopaís. El precio por galón subirá 12 centavos, ubicándose en 2,751 dólares, frente a los 2,629 dólares que regían en julio. La gasolina Súper también experimentará un ajuste, alcanzando 3,57 dólares por galón.
Este incremento se enmarca en el sistema de bandas que el país implementa desde junio de 2024 para los combustibles de bajo octanaje. Dicho mecanismo establece que las variaciones mensuales no pueden superar el 5 % al alza ni el 10 % a la baja, con el objetivo de reducir de manera progresiva el subsidio estatal y aproximar los precios internos a los internacionales.
El sistema de bandas y su efecto
El sistema fue diseñado para amortiguar los impactos bruscos de los cambios en el mercado global del petróleo, tomando como referencia el crudo West Texas Intermediate (WTI). En el caso de este mes, el ajuste del 4,6 % respecto a julio se encuentra dentro de los límites permitidos y responde a la tendencia alcista de los precios internacionales del crudo.
Para el Gobierno, este modelo permite mantener cierto control sobre el gasto público asociado a los subsidios, mientras que para los consumidores el efecto se siente de inmediato en el presupuesto familiar, sobre todo en un contexto de inflación contenida pero sensible a los costos de transporte y producción.
Cambio de costos durante el año pasado
En los últimos 14 meses, el precio de la gasolina Extra y Ecopaís ha mostrado un comportamiento mixto. En junio de 2024, el valor se ubicaba en 2,465 dólares por galón, registrando luego incrementos progresivos hasta alcanzar 2,768 dólares en febrero de 2025. Posteriormente, se dieron ligeras reducciones, estabilizando el costo en 2,629 dólares en julio. Ahora, el nuevo aumento vuelve a acercar el precio a los niveles más altos registrados desde la implementación del sistema de bandas.
La gasolina Súper, al no estar sujeta al sistema de bandas, se ajusta de manera más directa al comportamiento del mercado internacional. En julio costaba 3,48 dólares por galón, y con el aumento anunciado llegará a 3,57 dólares.
Impactos y consecuencias
Conductores, asociaciones industriales y consumidores han expresado inquietud debido al impacto total que estos cambios pueden ejercer sobre el costo de vida. Si bien el aumento de 12 centavos podría aparentar ser mínimo, cuando se añade a otros costos y a la potencial escalada de precios en productos y servicios, la repercusión económica se hace más notable.
Los analistas económicos señalan que, aunque los incrementos pequeños ayudan al Gobierno a disminuir el subsidio de manera progresiva sin provocar un impacto repentino, el desafío principal será lograr un balance entre las exigencias fiscales y el poder de compra de la ciudadanía.
Mirada al mes siguiente
El precio establecido este 12 de agosto estará vigente hasta el 11 de septiembre. Durante este periodo, las autoridades seguirán de cerca la evolución de los precios internacionales del petróleo, que dependerán tanto de la estabilidad política global como de la dinámica de oferta y demanda.
Elementos como las tensiones internacionales, las tendencias en la producción de petróleo de los países que más exportan, y la capacidad de refinación interna serán cruciales para los ajustes venideros. Si los costos globales siguen subiendo, es probable que el mes entrante se observen incrementos dentro del rango permitido por el sistema de bandas.
Con este escenario, los consumidores y el sector productivo se preparan para un panorama en el que la volatilidad de los precios internacionales seguirá influyendo en la economía nacional, marcando el pulso de los costos de transporte, producción y consumo diario.